....a cualquier ser lo cuida.


Y el que no lo ama, por ahí, lo respeta.
El que odia o no respeta, no sólo que se lo otorga así mismo sino que jamás puede generar vida.
Ni amor.
Ni que nada se suceda.
Ni que nos suceda.
Ni que se suceda a sí mismo.
Y está en los ojos.
En los de todos.







